El Hada soberana de las cumbres invito un dia a todas las hadas de las nieves a una fiesta en su palacio. Todas acudieron envueltas en sus capas de armiño y guiando sus carrozas de escarcha. Pero una de ellas, Alba, al oir llorar a unos niños que vivian en una solitaria cabaña, se detuvo en el camino. El hada entro en la pobre ... En un país muy lejano vivía una bella princesita llamada Blancanieves, que tenía una madrastra, la reina, muy vanidosa. La madrastra preguntaba a su espejo mágico y éste respondía: - Tú eres, oh reina, la más hermosa de todas las mujeres. Y fueron pasando los años. Un día la reina ... Erase un crudo dia de invierno. Caía la nieve, soplaba el viento y Belinda jugaba con unos enanitos en el bosque. De pronto se escucho un largo aullido. ¿Que es eso? Pregunto la niña . Es el lobo hambriento. No debes salir porque te devoraria le explico el enano sabio. AL dia siguiente volvio a escucharse el aullido del lobo y ... Erase un poderoso rey que tenía tres hermosas hijas, de las que estaba orgulloso, pero ninguna podía competir en encanto con la menor, a la que él amaba más que a ninguna. Las tres estaban prometidas con otros tantos príncipes y eran felices. Un día, sintiendo que las fuerzas le faltaban, el monarca convocó ... Erase un principe muy admirado en su reino. Todas las jovenes casaderas deseaban tenerle por esposo. Pero el no se fijaba en ninguna y pasaba su tiempo jugando con Zapaquilda, una preciosa gatita, junto a las llamas del hogar. Un dia, dijo en voz alta: Eres tan cariñosa y adorable que, si fueras mujer, me casaria contigo. En el mismo ... Erase un principito curioso que quiso un día salir a pasear sin escolta. Caminando por un barrio miserable de su ciudad, descubrió a un muchacho de su estatura que era en todo exacto a él. -¡Si que es casualidad! -dijo el príncipe-. Nos parecemos como dos gotas de agua. -Es cierto -reconoció el mendigo-. Pero yo ... Estaba una hoja de papel sobre una mesa, junto a otras hojas iguales a ella, cuando una pluma, bañada en negrisima tinta, la mancho llenandola de palabras. ¿No podrias haberme ahorrado esta humillacion? Dijo enojada la hoja de papel a la tinta. Tu negro infernal me ha arruinado para siempre. No te he ensuciado. Repuso la tinta. Te ... Gretel, la hija del Alcalde, era muy curiosa. Quería saberlo todo, pero no sabía guardar un secreto. -Qué hablabas con el Gobernador? -le preguntó a su padre, después de observar una larga conversación entre los dos hombres. -Estábamos tratando del gran reloj que mañana, a las doce, vamos a colocar ... Había una vez una niña muy bonita. Su madre le había hecho una capa roja y la muchachita la llevaba tan a menudo que todo el mundo la llamaba Caperucita Roja. Un día, su madre le pidió que llevase unos pasteles a su abuela que vivía al otro lado del bosque, recomendándole que no se entretuviese por el camino, ... Había una vez, un niño pequeño que comenzó a ir a la escuela. Era bastante pequeño y la escuela muy grande. Cuando descubrió que podía entrar en su aula desde la puerta que daba al exterior, estuvo feliz y la escuela no le pareció tan grande. Una mañana, la maestra dijo: - Hoy vamos a hacer un ... Habia dejado de nevar y los niños, ansiosos de libertad, salieron de casa y empezaron a corretear por la blanca y mullida alfombra recien formada. La hija del herrero, tomando puñados de nieve con sus manitas habiles, se entrego a la tarea de moldearla. Hare un muñeco como el hermanito que hubiera deseado tener se dijo. Le ... Hace muchos, muchísmos años, en la ciudad de Bagdag vivía un joven llamado Simbad. Era muy pobre y, para ganarse la vida, se veía obligado a transportar pesados fardos, por lo que se le conocía como Simbad el Cargador. - ¡Pobre de mí! -se lamentaba- ¡qué triste suerte la mía! Quiso el destino ... Hubo una vez un lobo muy rico pero muy avaro. Nunca dio ni un poco de lo mucho que le sobraba. Sintiéndose viejo, empezo a pensar en su propia vida, sentado a la puerta de su casa. ¿Podrias prestarme cuatro medidas de trigo, vecino? Le pregunto el burrito. Te dare; ocho, si prometes velar por mi sepulcro en las tres noches ... Hubo una vez una joven muy bella que no tenía padres, sino madrastra, una viuda impertinente con dos hijas una más fea que la otra. Era ella quien hacía los trabajos más duros de la casa y como sus vestidos estaban siempre tan manchados de ceniza, todos la llamaban Cenicienta. Un día el Rey de aquel país ... La linda Maria, hija del guardabosques, encontró un día una nuez de oro en medio del sendero. -Veo que has encontrado mi nuez. Devuelvemela -dijo una voz a su espalda. María se volvió en redondo y fue a en- contrarse frente a un ser diminuto, flaco, vestido con jubón carmesí y un puntia-gudo gorro. ...
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